El segundo hogar.

Maestro ecuatoriano revisando el cuaderno de un estudiante con atención de casa, PISA 2025 No es un ranking, es un espejo · Reflexión 6

El que pregunta en casa aprende en el aula

Hay una pregunta que decide más de lo que parece: "¿hiciste la tarea?" Dicha en casa, cambia lo que pasa al día siguiente en el aula. El informe que Ecuador acaba de publicar sobre PISA 2025 confirma, con números, algo que cualquier maestro intuye hace tiempo.

El 63% de los estudiantes ecuatorianos reporta seguimiento familiar de su vida escolar — por encima del promedio de América Latina (57%), aunque todavía por debajo del de la OCDE (71%). El informe lo resume sin rodeos:

"El papel de los padres influye de manera positiva en las experiencias educativas y el bienestar de los estudiantes." — INEVAL, Principales resultados de Ecuador PISA 2025 (2026)

Es una buena noticia, y como toda buena noticia en este informe, trae una letra pequeña: ese 63% significa que un 37% de los estudiantes no tiene, en casa, a alguien que pregunte por la tarea. No por mala voluntad de las familias, casi siempre — jornadas laborales largas, migración, hogares monoparentales, abuelas criando nietos. El dato bueno no borra esa otra cifra. La hace más visible.

Juan Bautista de La Salle no le pedía al maestro competir con la familia que sí acompaña. Le pedía algo más puntual, citado por Antonio Botana en los Cuadernos MEL: "Si usáis con ellos firmeza de padre para sacarlos y alejarlos del desorden, debéis sentir también por ellos ternura de madre, para acogerlos y procurarles todo el bien que esté de vuestra mano" (Meditación 101,3). Botana lo explica sin rodeos: La Salle consideraba a los educadores sustitutos de la función cariñosa de los padres — no en general, sino exactamente para el estudiante al que esa función no le llega completa desde su casa.

Eso cambia la pregunta que debería hacerse un maestro frente a este dato. No es "¿cómo consigo que más familias hagan seguimiento?" — esa pregunta, aunque válida, no está del todo en manos del aula. La pregunta lasaliana es otra: de los que tengo este año, ¿a cuáles les falta esa pregunta en casa, y quién se las hace en su lugar?

El 63% es un dato para celebrar con cautela. El 37% que queda es una lista de nombres concretos, no una estadística.

Por qué esto es lectura obligada El informe cruza el seguimiento familiar con otras variables —sentido de pertenencia, nivel socioeconómico, zona urbana o rural— que ayudan a identificar con más precisión a qué estudiantes les falta ese acompañamiento en casa. Leer solo el porcentaje agregado invita a conformarse; leer el informe completo obliga a mirar el detalle. Disponible en evaluacion.gob.ec.
Para hoy

Piensa en un estudiante concreto de tu curso del que sospechas que nadie en casa le pregunta por la tarea. Hoy, hazle tú esa pregunta — con firmeza de padre, con ternura de madre, como pedía La Salle. No arregla la casa. Pero evita que ese estudiante pase el año sin que nadie, en ningún lado, le pregunte.

Esta reflexión es parte de Educadores con raíz, una comunidad de maestros latinoamericanos que se acompañan en el día a día del aula. Únete al grupo de WhatsApp: chat.whatsapp.com/LLnQUdGna44BHzlTmA38Fg
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