Lo que un coaching me devolvió sin buscarlo

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Baúl de Sastre

Raíces y propósito: lo que me deja este inicio de año

Cada inicio de año lectivo trae la misma lista de pendientes: horarios, planificaciones, matrículas, el Código de Convivencia que hay que revisar, los acuerdos ministeriales que hay que socializar. Es fácil que ahí se agote la agenda. Pero hay una revisión que casi nunca aparece en esa lista, y que este año, por causa o destino, se hizo real con un grupo fantástico de docentes: la revisión personal.

La formación —la propia, no solo la que se diseña para otros— es una inversión. Se ve distinto según quién mire: para algunos es un gasto de tiempo que interrumpe lo urgente; para el directivo con vocación, es lo único que hace posible que lo urgente no termine devorando lo importante. Estos tres días de coaching en Semillitas Life School fueron, antes que nada, eso: tiempo invertido en mirarnos a nosotros mismos como comunidad educativa, antes de mirar hacia afuera.

Lo que vi en este grupo

No lo esperaba con esta intensidad, pero lo digo con toda honestidad: el grupo con el que compartí estos tres días me devolvió algo que no sabía que necesitaba. Alegría, sí. Pero sobre todo convicción —la certeza tranquila de que el presente de esta institución está en buenas manos. Se notó en cómo cada equipo volvía una y otra vez a sus propios protocolos para revisarlos, no por cumplir una consigna, sino porque de verdad querían que sirvieran. Se notó en las preguntas incómodas que nadie evitó. Eso no se simula.

Los que ya saben, sosteniendo a los que llegan

Una de las conversaciones más honestas de estas tres sesiones fue reconocer algo que rara vez decimos en voz alta: que un docente que recién llega a una institución no tiene por qué cargar solo con la distancia entre lo que trae y lo que la casa necesita. Ahí es donde el docente de mayor trayectoria deja de ser "el que lleva más años" y se vuelve algo más parecido a un guía —alguien que no le resuelve el camino al que llega, pero tampoco lo deja caminarlo solo. Si algo tiene que sostenerse después de estas sesiones, es exactamente eso: que la experiencia acumulada en Semillitas se convierta en acompañamiento, no en distancia.

La minga como semilla de identidad

Trabajamos la minga —el trabajo colectivo andino, voluntario y recíproco— no como una referencia bonita, sino como una forma concreta de organizarnos. Y quiero decirlo con toda intención: no debería quedarse en una dinámica de estas tres sesiones. Si algo puede convertirse en el inicio de una identidad institucional propia, es justamente esto: pasar de docentes que trabajan en paralelo a un equipo que se sostiene entre sí, con roles claros, con una frecuencia real de encuentro, con la reciprocidad como principio y no como excepción. Una institución que gradúa por primera vez —como lo hará Semillitas— necesita algo más que protocolos sueltos: necesita una manera propia de trabajar junta. La minga, bien sostenida, puede ser esa semilla.

Que la pregunta libere

Y quizás lo más importante, lo que atravesó las tres sesiones sin que lo nombráramos así: no llegamos con respuestas para entregar. Llegamos con preguntas para soltar. ¿Qué se ve? ¿Por qué ocurre así? ¿Quién se beneficia de que esto no se nombre? ¿Qué estamos naturalizando? Esas preguntas no buscaban incomodar por incomodar. Buscaban abrir un espacio que la costumbre había cerrado. Cuando una pregunta se hace bien —con honestidad, sin trampa, sin respuesta correcta esperando detrás— no encierra: libera. Libera al docente que corregía por hábito y ahora se detiene a mirar por qué. Libera a la institución que asumía que norma y vocación no podían convivir, y descubre que sí pueden, si alguien se atreve a preguntarlo primero.

Empezamos este año con una revisión que no estaba en la lista de pendientes. Con eso me quedo: con la convicción de que esa fue, quizás, la tarea más importante de todas.

Hugo Patricio Chávez
Consultor educativo · Formación docente y coaching pedagógico

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Comentarios

  1. Como parte de la UE Semillitas Life School, esta experiencia me deja una gran reflexión: la importancia de trabajar verdaderamente como equipo, sosteniéndonos desde la reciprocidad y construyendo juntos una identidad institucional propia.
    Me quedo especialmente con la pregunta que libera, porque cuestionarnos nuestra práctica nos permite salir de la rutina, mirar lo que hacemos y atrevernos a transformar.
    Gracias, Hugo Patricio Chávez, por invitarnos a reflexionar, preguntar y construir juntos nuevos caminos para la educación.
    Muy cordialmente,
    Alexandra VC

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  2. Gracias fue una capacitación con mucho aprendizaje

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  3. En Semillitas Life School iniciamos el año no solo revisando papeles, sino revisándonos como personas.
    Porque la mejor inversión es formarnos a nosotros mismos con raíces firmes y propósito claro, empezamos este nuevo año lectivo

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  4. Muchas gracias por estas tres jornadas. Su reflexión describe exactamente lo que vivimos: empezamos pensando en horarios y planificaciones y terminamos haciendo esa revisión personal que nunca está en la lista. Me llevo sobre todo dos ideas: que la formación es una inversión para que lo urgente no devore lo importante, y que la minga puede ser nuestra identidad como equipo. Gracias por las preguntas que liberan y por devolvernos la convicción. Fue un gran inicio de año lectivo para Semillitas Life School.

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  5. Como docente de Semillitas Life School, considero que estas jornadas de coaching fueron una oportunidad muy valiosa para detenernos y reflexionar sobre nuestra práctica educativa. Más allá de las actividades realizadas, nos permitieron reconocer que la formación también implica mirarnos a nosotros mismos, cuestionar aquello que hacemos por costumbre y estar dispuestos a mejorar.

    Me quedo especialmente con la idea de que la experiencia de los docentes con mayor trayectoria debe convertirse en acompañamiento para quienes recién empiezan, fortaleciendo así el trabajo en equipo. La minga representa justamente ese espíritu de colaboración y reciprocidad que podemos seguir construyendo dentro de nuestra institución.
    FERNANDA ROMERO

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  6. Agradecemos al capacitador por compartir sus conocimientos, experiencias y estrategias de una manera clara, dinámica y participativa. La capacitación fue muy enriquecedora, ya que nos permitió fortalecer nuestros conocimientos y adquirir nuevas herramientas que podremos aplicar en nuestra práctica educativa. Destacamos su compromiso, disposición y la motivación brindada durante toda la jornada.

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  7. Capacitar es mirar más allá de lo visible, tocar corazones, romper estereotipos y fomentar constantes cambios.
    Muchas gracias por una jornada llena de dinamismo y mucho aprendizaje, por recordarnos que hay cosas que no se deben normalizar y la importancia de lograr una adecuada
    minga institucional.

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  8. Las capacitaciones fueron un espacio muy enriquecedor para reflexionar sobre nuestro trabajo como docentes y pensar en cómo podemos seguir mejorando. Me gustó especialmente la idea de aprender unos de otros y aprovechar la experiencia de nuestros compañeros para crecer juntos.
    La minga nos enseña que cuando existe colaboración, apoyo y compromiso entre todos, podemos lograr mejores resultados y construir una comunidad educativa más unida.

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  9. Es un excelente capacitador, que desde el inicio buscó llegar a cada uno de nosotros, generando un ambiente de confianza y participación. Nos enseñó a romper paradigmas, a no tener miedo de preguntar y, sobre todo, a comprender la importancia de trabajar en equipo. Pero no solo nos habló de trabajo en equipo, sino que nos motivó a ponerlo en práctica, respetando las diferentes formas de pensar, aportando nuestras ideas y trabajando juntos por el bienestar y crecimiento de nuestra Unidad Educativa.
    Que Dios lo bendiga siempre y le permita seguir compartiendo sus conocimientos y experiencias con muchas más personas. Muchas gracias por esta capacitación tan enriquecedora, dinámica e interactiva.

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  10. Huguito Chávez, agradezco su capacitación ya que me permitió ver mis falencias y virtudes dándome la capacidad de ver como mejorar tanto como persona como educadora, excelente persona y trato espero que tengamos la oportunidad de que siga brindándonos sus enseñanzas.
    Éxitos Huguito.

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