El día en que Francia dejó de ser el modelo — Que la escuela vaya siempre bien
El día en que Francia dejó de ser el modelo
Arco XIII · Que la escuela vaya siempre bien
Entre 1882 y 1904, Francia fue laicizando su escuela pública paso a paso: obligatoriedad escolar, retiro de símbolos religiosos, maestros exclusivamente laicos, y finalmente, gratuidad total. Mientras tanto, a los Hermanos —expulsados progresivamente de lo público— no les quedó otra que empezar a cobrar cuota en sus propias escuelas privadas. Los que habían peleado toda su historia por la gratuidad terminaron cobrando. Las escuelas que antes cobraban, terminaron gratis. La ironía, si no doliera tanto, sería casi cómica.
El golpe final llegó con la ley del 7 de julio de 1904: suprimía directamente la congregación en Francia. Diez años de plazo para que más de tres mil Hermanos abandonaran el país que los había visto nacer. Al cabo de esa década, la red lasaliana ya estaba en los cinco continentes.
Y aquí está el giro que de verdad importa, el que casi nadie cuenta cuando narra esta historia como pura tragedia: con Hermanos repartidos por todo el planeta, algo cambió en la cabeza de sus propios Superiores —franceses, casi todos, hasta entonces convencidos de que su manera de hacer las cosas era simplemente "la manera correcta". El texto lo admite con una honestidad poco común en documentos institucionales:
Recién expulsados de su propio país, dejaron de asumir que "cómo se hace en Francia" era el estándar universal. La Guía se revisó en 1903 y de nuevo en 1916 —esta vez integrando además los primeros aportes de la psicología infantil, con la prudencia y el discernimiento que el propio texto recomienda: no todo lo que la ciencia nueva propone es aceptable sin más— para dejar de ser un manual francés traducido a otros idiomas, y empezar a ser algo que cada lugar del mundo podía hacer verdaderamente propio.
Es, casi con fecha exacta, el momento en que nace la idea que sostiene todo este arco: Reims dejó de ser el modelo el mismo día en que dejó de tener el monopolio de decidir qué contaba como modelo. No hizo falta que nadie se lo propusiera como estrategia. Lo obligó la pérdida.
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