Quien manda, sirve más bajo.
Quien manda, sirve más bajo
Arco XI · La cortesía que no es etiqueta — cierre
Francisco de Asís escribió una regla para hombres que iban a tener autoridad sobre otros hombres, y en el capítulo dedicado a eso puso una frase que cualquier organigrama moderno tacharía por absurda: quien es tenido por mayor, que sea como el menor. No dijo "que trate bien a los que están abajo". Dijo que ocupe, de verdad, el lugar de abajo.
Cierro este arco con esta frase a propósito, y no sin incomodidad propia: quien esto escribe también dirige, también coordina, también firma resoluciones. La cortesía que hemos perseguido siete días —la mirada sin sospecha, el trato igual para el hijo del artesano y el del noble, el pedir bien, el diálogo horizontal, las dos manos del celo, la dignidad que no se gana— tiene su prueba más dura, no en el aula, sino en cualquier oficina donde alguien tiene más poder que la persona que tiene enfrente.
— Francisco de Asís, Admoniciones, cap. XVIII
Es fácil ser cortés con quien puede devolver el favor, con el colega, con el superior, con quien puede escribir una recomendación. La cortesía que Francisco pide es la otra: la que se le debe al que no tiene manera de devolvernos nada. Al alumno repitente, al auxiliar de limpieza, al padre de familia que llega sin cita y sin corbata. Ahí se mide si la cortesía que enseñamos estos siete días era de verdad, o era solo elegancia reservada para quien nos conviene.
Este arco no termina con una conclusión ordenada, porque la cortesía no es una técnica que se aprenda en siete días y quede resuelta. Es, como diría La Salle, una vigilancia que empieza cada mañana. Lo que sí termina aquí es la excusa de creer que es cuestión de modales. Ya sabemos que no. Es dignidad, sostenida con las dos manos, sin pedir nada a cambio, especialmente con quien menos puede exigirla.
Hoy trata con el mayor cuidado a la persona de tu jornada que menos puede devolverte el favor.
El maestro que te mira sin acusarte
De La Salle, Guía de las Escuelas — la vigilancia como mirada de fe
El mismo trato para el hijo del artesano y el hijo del noble
De La Salle, Cortesía y Urbanidad (Cahier 62) — dignidad como fundamento
El maestro que pide bien antes de hablar
Agustín, Carta 130 — el deseo ordenado detrás de la cortesía
Nadie dialoga desde arriba
Freire, Pedagogía del Oprimido Cap. II — humildad como condición del diálogo
La mano que sostiene firme y la mano que sostiene tierno
Botana, MEL 8/9 Tema 4 — el celo lasallista
Nadie tiene que ganarse el derecho a que lo traten bien
León XIV, Magnífica Humanitas §51-53 — dignidad ontológica
Quien manda, sirve más bajo
Francisco de Asís, Admoniciones XVIII-XIX — cierre del arco
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