Sentarnos cerca de quien lo necesita.
No puedo sentarme en sus rodillas
Acuerdo 044-A, Art. 23 y 30 · Anthony de Mello SJ, Un minuto para el absurdo (1987)
El protocolo documenta. La cercanía cura.
El Artículo 30 del Acuerdo prohíbe "exigir relatos reiterados e innecesarios." Traducido del lenguaje jurídico al de la sala de profesores: deje de hacer que el estudiante cuente lo mismo cinco veces a cinco adultos distintos, como si la verdad mejorara con la repetición.
Prohibiciones, Art. 30: "Exigir relatos reiterados e innecesarios... Exponer el caso ante el grupo, personal no involucrado o madres, padres, representantes legales y/o adultos cuidadores no competentes."
Acuerdo Ministerial MINEDEC-2026-00044-A, Art. 30
Anthony de Mello cuenta — en Un minuto para el absurdo, publicado tras su muerte en 1987 — una anécdota de su propia casa. Cada noche, su hija más pequeña le pedía que le leyera un cuento de un libro que tenían. Un día se le ocurrió grabar los cuentos en un magnetófono, para no tener que repetir la lectura. La niña aprendió a manejar el aparato rápidamente, y por unos días todo funcionó perfecto, hasta que una noche ella le puso el libro en las manos y le pidió, de nuevo, que le leyera el cuento.
"Pero, tesoro, ahora ya sabes cómo se maneja el magnetófono..." "Sí, pero no puedo sentarme en sus rodillas."
Anthony de Mello SJ, Un minuto para el absurdo
Ese es el problema exacto que el Artículo 23 trata de resolver con un listado de diez componentes de "prevención universal" — educación socioemocional, convivencia, cultura de paz, y así. El protocolo puede estar perfectamente diseñado, archivado, socializado en capacitación obligatoria, y aun así no servir de nada, porque lo que el estudiante necesitaba no era el protocolo bien ejecutado. Necesitaba sentarse en las rodillas de alguien — necesitaba que la atención fuera humana, no administrada.
Aquí el chiste amargo que todo docente reconoce sin que nadie lo escriba en un informe oficial: muchas instituciones cumplen el Artículo 23 al pie de la letra y siguen sin tener un solo adulto disponible para que un niño se sienta cerca. El acuerdo puede exigir el protocolo. Nadie puede legislar el regazo.
Para hoy
Antes de activar el protocolo correspondiente, pregúntese si ya se sentó, aunque sea cinco minutos, cerca de quien lo necesita.
¿Esta reflexión te llegó? Compártela con otro educador.
Únete al grupo Educadores con raíz en WhatsApp:
chat.whatsapp.com/LLnQUdGna44BHzlTmA38Fg
puedes colaborar escaneando
el código con tu celular.
Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por el tiempo que dedicas a leernos!