Perdonar barato
Perdonar barato no es justicia restaurativa
El Acuerdo 028A pide algo mucho más difícil que castigar: pide que acompañes a quien causó daño en el proceso de hacerse responsable.
Hay una confusión que circula con mucha comodidad en los pasillos de los colegios ecuatorianos: que justicia restaurativa significa ser blando. Que significa perdonar rápido, no hacer escándalo, firmar el acta y seguir. Que es, en el fondo, la manera institucional de no hacer nada.
Esa confusión es costosa. Y el Acuerdo 028A-2026 no la avala en ningún artículo.
Art. 7 — Acuerdo 028A-2026 · MINEDEC
"La restauración tiene como objetivo reconstruir las relaciones afectadas y restablecer el bienestar de las personas involucradas. Implica reconocer el daño causado, asumir responsabilidades y generar compromisos concretos que permitan recuperar la confianza, la convivencia y el sentido de pertenencia dentro del entorno escolar."Reconocer el daño. Asumir responsabilidades. Generar compromisos concretos. Eso no es blando. Eso es más difícil que un castigo estándar. Un castigo estándar lo soporta el cuerpo o la agenda. La responsabilización genuina la tiene que sostener el carácter.
Paulo Freire lo dijo desde otro ángulo, pero apuntando al mismo lugar: el diálogo verdadero no es el que evita el conflicto. Es el que lo atraviesa con honestidad. Sin amor al otro no hay diálogo, y sin diálogo no hay reparación posible. Sólo hay gestión de apariencias.
"Al basarse en el amor, la humildad, la fe en los hombres, el diálogo se transforma en una relación horizontal en que la confianza de un polo en el otro es una consecuencia obvia. No existe esa confianza en la relación antidialógica de la concepción bancaria de la educación."Paulo Freire · Pedagogía del Oprimido · Cap. III · 1968
Lo que Freire describe y lo que el Acuerdo pide son la misma cosa vista desde lugares distintos: una relación donde el otro no es objeto de mi decisión sino sujeto de su propio proceso. Donde el que causó el daño no recibe una sentencia sino una pregunta: ¿qué vas a hacer ahora con lo que hiciste?
Esa pregunta es incómoda. Requiere que el maestro o la autoridad estén dispuestos a sentarse, a escuchar, a sostener el silencio incómodo de alguien que está aprendiendo a hacerse responsable. Y requiere tiempo. Más tiempo del que cabe entre clases. Más paciencia de la que enseñaron en la formación docente.
Perdonar barato es decir "ya pasó" cuando no pasó. Es sellar el expediente sin reparar el tejido. Es eficiente en el corto plazo y destructivo a mediano plazo, porque el mismo estudiante volverá a hacer lo mismo, porque aprendió que las consecuencias son cosméticas.
La justicia restaurativa es más exigente que el castigo, no menos. Exige presencia, acompañamiento, seguimiento. Exige que el docente sea facilitador del proceso, no árbitro de la sanción. Y exige que la escuela entienda que reparar un vínculo roto es trabajo pedagógico tan legítimo como enseñar matemáticas.
¿Hay algún estudiante con quien cerraste el año sin verdadera reparación? Aún queda esta semana. El último capítulo todavía no se escribió.
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A la luz de esta optica que propone el Acuerdo ñ Pienso que ni el directivo ni el docente son jueces que sentencian y condenan. Son acompañantes en el proceso de reconocer. Asumir responsabilidades y concretar acciones concretas de cambio. Entiendo como que se nos pone de frente eso de ser pastores a semejanza de Jesús, el Buen Pastor...El nunca condenó ni se puso de juez.
ResponderEliminarConocer a cada una de sus ovejas... pero que cada una de ellas reconozca a su pastor... empatía, resilencia, ejemplo, admiración... pero también mediadores del aprendizaje útil para lla vida, con respaldos escritos para demostrar la efectividad de lo actuado... como se lee en la reflexión del jueves 18... Gracias por compartir sus reflexiones.
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