Tus estudiantes no necesitan tu horario — necesitan tu presencia.
¿Estás aquí —
o simplemente llegaste?
Vuestra presencia ante los alumnos debe ser signo vivo de lo que enseñáis. Si vuestro espíritu no está donde está vuestro cuerpo, nada de lo que digáis llegará más lejos que el aire.
Un discípulo le preguntó al maestro: "¿Cómo sé si estoy despierto?" El maestro respondió: "¿Ves lo que tienes delante?" El discípulo miró la ventana y dijo: "Sí, un árbol." El maestro cerró los ojos y preguntó: "¿Y ahora?" El discípulo respondió: "Nada." "Eso es", dijo el maestro. "Así es como la mayoría enseña."
Es viernes. La semana pesa. Y hay una tentación silenciosa que ningún plan de clase menciona: aparecer sin estar. Entrar al aula con el cuerpo puntual y la mente ya en otra parte. Hablar sin escuchar. Mirar sin ver. Cumplir el horario como quien paga una deuda.
De La Salle lo sabía en 1706 y lo dijo sin rodeos: la presencia del maestro no es logística, es mensaje. Lo que transmites no es solo lo que planificaste — es el estado desde el que enseñas. Un maestro distraído enseña distracción. Un maestro ausente enseña que lo que ocurre en el aula no importa demasiado.
De Mello, tres siglos después, lo dice con humor más cruel: podemos pasar años enseñando con los ojos cerrados y creer que estamos iluminando. La parábola no habla de maldad — habla de automatismo. El peligro no es el maestro que no quiere enseñar. Es el maestro que lleva tanto tiempo haciéndolo que ya no necesita pensar para hacerlo. Y en ese momento, dejó de enseñar.
La pregunta de este viernes no es si cumpliste la semana. Es si estuviste en ella. Si hubo al menos un momento en que miraste a un estudiante y viste a una persona, no a un número de lista. Si hubo una pregunta que te sorprendió. Si algo de lo que ocurrió en el aula todavía te importa.
De La Salle pide constancia. De Mello pide conciencia. Los dos juntos piden lo mismo: un maestro que sepa que está vivo mientras enseña.
Llega. Pero llega entero.
Tus estudiantes no necesitan tu horario —
necesitan tu presencia.

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